La práctica de correr, más conocida como running, es una de las actividades físicas más completas para nuestro organismo. El running contribuye a nuestro equilibrio tanto físico como mental. Pero… atención!! si una actividad se practica demasiado, puede terminar provocando daños y el running no es una excepción a esta regla. A la hora de salir a correr, por muy beneficioso que sea, si no tomamos las debidas precauciones y prestamos una especial atención a algunos aspectos, puede causarnos problemas. Aquí te contamos algunos.

Running: 5 errores cometidos durante esta práctica

Muchas veces practicamos deporte con la intención de mejorar nuestra salud, cambiar nuestros hábitos, nuestros costumbres de vida sedentaria y combatir los niveles excesivos de estrés acumulado durante semanas. Pero, tal y como afirma el investigador Peter Schnohr: «Puede existir un límite máximo para que el ejercicio sea beneficioso para la salud».

Estos errores se dan tanto al iniciar la práctica de running como al finalizar. Pero, normalmente, nos damos cuenta de que existe un problema cuando empezamos a necesitar la ayuda e intervención de un profesional sanitario, en la mayoría de los casos, de un fisioterapeuta.

Seguidamente te presentaremos los 5 errores más cometidos antes y después de la práctica del running.

1. Correr sin hidratación durante la ruta

Ya sea para practicar running o cualquier otro tipo de actividad, la hidratación es y será uno de los factores que no se deberían olvidar jamás. Existen varias dudas sobre este tema y muchas veces las respuestas son pocas o insuficientes.

La hidratación de nuestro cuerpo durante la práctica del running es importante, sí, pero no es algo necesariamente obligatorio o excesivamente perjudicial para nuestro cuerpo y nuestra salud. La hidratación en el mundo del running depende mucho de la distancia que el atleta va hacer o del ritmo que éste aplicará durante la práctica ejercida.

Para distancias de menos de 5 km es aceptable que haga todo el recorrido sin beber agua o cualquier otro tipo de líquido para hidratarse.  A partir de los 5 km, ya se aconseja hacer paradas para reponer los líquidos gastados durante la actividad física.

1.1 ¿Cómo calcular la cantidad de agua que debe ser ingerida?

Calcular la cantidad de agua que se debe ingerir durante la práctica de actividad física es muy simple y se puede hacer de la siguiente manera:

  1. Pésate;
  2. Sal a correr durante 1 hora o 30 minutos (sin ingerir líquidos);
  3. Vuelve a verificar tu peso.

En el caso de existir una reducción del peso que habías medido antes de salir de casa, significa que tu cuerpo pierde una cantidad  «x» de líquidos. Con ese dato ya podrás calcular la cantidad de agua que debes ingerir para mantener los niveles de hidratación normales. Por ejemplo, si antes de salir de casa pesabas 68 kg y cuando te volviste a pensar marcaba 67,4 kg, esto significa que has pedido 0.6 kg. Siendo que 0,6 kg equivalen a 600 g, tu cuerpo perdió aproximadamente 600 ml de líquidos.

2. Utilizar calzado inadecuado

Existen varios tipos de calzado que pueden causar daños en nuestra postura o provocar otro tipo de lesiones más complicadas como las tendinopatías. Tal y como os contamos en otros artículos, tener un calzado cómodo y apropiado para cada actividad que practicamos es algo imprescindible. Podemos evitar, por ejemplo, padecer fascitis plantar.

En el caso concreto del running, el calzado tiene que ser el más adecuado posible a tu pie. Para tu salud y bienestar físico, es esencial que hagas un test a tu pie para que sepas exactamente qué tipo de calzado es el mejor para ti antes de salir a correr. Existen varios aspectos que debes considerar a la hora de comprar un par de zapatillas:

  1. Tipo de pie: cavo, normal o plano;
  2. Tipo de pisada: neutra, pronación o supinación.

pronationsupination
 

 

 

 

 

 

3. No hacer el calentamiento adecuado

Calentar antes de salir a correr es muy importante para prever ciertos tipos de lesiones. En el siguiente vídeo podrás ver ejercicios y diferente maneras de calentar tus músculos correctamente para evitar lesiones consecuencia de la práctica de ejercicio o running:

 

4. No estirarse adecuadamente, después del ejercicio

Tal y como hablamos anteriormente, no estirar es un error muy común entre atletas que practican ejercicio con el objetivo de equilibrar su bienestar físico. Lo que muchos no saben es que a cambio de atraer algo bueno para su cuerpo con el deporte, por no estirar lo están dañando cada vez más. Estirar los músculos previene lesiones y mejora la condición física del atleta. Échale un vistazo a algunos ejercicios de estiramiento que puedes hacer después del ejercicio físico:

estiramentos después de correr

Estiramientos para después del running

5. Aumentar demasiado rápido el ritmo

Al iniciar una actividad física como el running es necesario tener en cuenta algunos cuidados. Desde el inicio de esta actividad, y, por supuesto, durante la misma, los atletas que practican running deben controlar el ritmo cardíaco y aumentarlo progresivamente.

¿Por qué debemos controlar nuestro ritmo cardíaco? Al iniciar la actividad física, nuestro corazón aumentará gradualmente el número de latidos para que el cuerpo soporte los kms recorridos durante el running. Puede ser peligroso aumentar de un momento a otro ese ritmo.

Es necesario, para no decir obligatorio, controlar el ritmo de ejercicio y la intensidad del esfuerzo físico para que el corazón pueda calcular la cantidad de esfuerzo y oxígeno que el cuerpo necesita para mantenerse activo.

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