Los enemigos del verano no son las puestas de sol ni tampoco las vacaciones, claro. Los enemigos del verano son aquellas situaciones que deberás tener en cuenta para que tus vacaciones, con sus días más largos y el tiempo de ocio, sirvan para lo que son: el descanso y disfrute.

A pesar de que el verano es la época preferida «por niños y mayores» (las vacaciones tienen la culpa) estos enemigos del verano pueden amargarte el asueto. Nos zambullimos para descubrir qué son y como estar prevenido ante estos peligros del verano.

1. El sol y tu piel

Uno de tus enemigos del verano es la radiación solar, es decir, las ondas que llegan desde los rayos del sol y que contactan, en primer lugar con tu piel. Todos hemos oído hablar de los fototipos de piel (de piel clara a piel oscura, según la resistencia a esta radiación), y del factor de protección solar adecuado, pero, ¿sabemos cómo se mide esos valores y qué significan?

Para medir la radiación, los científicos usan los piranómetros. El valor que se obtiene es la densidad de flujo de radiación (KW/m2). Entre esta radiación, encontramos los rayos ultravioletas UV (imperceptibles al ojo humano), que cuentan a su vez con tres grados:) UVC, UVB y UVA. Mientras los primeros son absorbidos por el ozono, los últimos nos llegan casi en su totalidad. Y es entonces cuando necesitamos crema solar y protección.

Ante este enemigo del verano, un aliado: los elementos de protección solar. FPS 10, 20, 30,… ¿Qué significa el factor de protección solar? Indica el tiempo de más que este elemento aumenta la capacidad de la piel de defenderse, sin quemarse, ante la agresión solar. Por ejemplo, una persona de piel clara (Fototipo II) que normalmente se queme a los 10 minutos, con una crema FPS 30 tardaría 300 minutos, o lo que es lo mismo, 5 horas. Aquí los fototipos representados en la página web de la Agencia Española de Meteorología.

Fototipo radiación sol enemigo en verano

Clasificación de fototipo ante la radiación solar

2. El sol y tus ojos

Este silencioso pero temible enemigo en verano también puede afectar gravemente a la vista. Podemos lucir sin pudor todo tipo de gafas de sol que además de cumplir su función protectora tengan un cometido estético. Pero siempre en ese orden: primero proteger, y luego lucir.

Las gafas de sol homologadas bloquean la radiación visible, por un lado, y filtran los rayos UV (nuevamente, otros de los enemigos del verano) por otro. Las gafas de sol deben adaptarse a la normativa de la Unión Europea EN 1836:2005+A1:2007, que específica sus propiedades físicas (mecánicas y ópticas) y sus filtros de protección contra la radiación solar.

Para los interesados en ponerle freno a este «enemigo del verano» os dejamos un estudio comparativo publicado en la revista Eroski Consumer entre varias gafas de sol homologadas. La conclusión es que la seguridad no es cara, pero las imitaciones no son de fiar. Desde Trióptica Online comparten este vídeo con una prueba que demostraría que las baratas gafas de imitación no filtran los rayos UV:

3. Enemigos del verano: la insolación y la deshidratación

Uno de los enemigos del verano son las emergencias por el calor: eritema solar, golpe de calor o insolación, según su gravedad. El nivel de hidratación juega un factor fundamental, y con altas temperaturas debemos aumentar la ingesta de líquidos. No en vano el 45% – 70% de nuestro peso es agua.

La sed no es un buen método para alertarnos de la deshidratación, puesto que cuando aparece ya es tarde. En este artículo habla de otros indicadores, como la orina, que pueden darnos más información sobre el nivel de hidratación de nuestro organismo, y este enlace proponen una tabla para conocer tu nivel de hidratación según el líquido ingerido al día.

Estos enemigos del verano van asociados a las altas temperaturas, y algunos segmentos de población, como ancianos, enfermos o niños, tienen los mecanismos de alerta «alterados» y por tanto, habrá que prestarles mayor atención.

La «insolación» es el nombre que se le da a la enfermedad que se produce por exceso de calor. Con la pérdida de hidratación, disminuye la capacidad del cuerpo de regular su temperatura (a partir del 1% de pérdida de agua). A partir del 3% puede suponer un exceso de esfuerzo cardiovascular, y de un 7% el colapso. Sus síntomas son náuseas, vómitos, cefalea… y en casos extremos convulsiones.

Augua para hidratarase en verano con el calor altas temperaturas

Agua: la deshidratación es tu enemigo en verano

 

 

4. Enemigos del verano: Mosquitos

Este pequeño miembro de los enemigos del verano produce las molestas picaduras. ¿Todos? No, todos no. Tenemos una buena notícia: no todos los mosquitos pican. Sólo una de las 3 famílias de mosquitos, los culícidos y de ellos sólo la mitad, las hembras, se alimentan de sangre de otros animales. Por eso a veces pueden portar enfermedades infecciones. Las otras famílias no «hematófagas» (que no se alimentan de sangre) son los quironómidos y los tipúlidos o mosquitos gigantes.

Su picadura es tan molesta a causa de la proteína que hace servir este organismo como anticoagulante para ingerir la sangre. Nuestro sistema inmunológico reconoce como extraña y libera histamina, y posteriormente la zona alrededor de la picadura se inflama, enrojece,… Contra ello existe diferentes métodos, desde repelentes (cremas, sprays) hasta insecticidas (areosoles, eléctricos,…)

Este enemigo del verano puede además ser un grave problema de salud mundial en el caso de tranmisión de enfermedades graves. Aquí podéis leer un artículo sobre los repelentes antimosquitos útiles contra el Zika.

5. Enemigos del verano: animales acuáticos. Medusas

La medusa es un enemigo del verano

Las picaduras de medusa son una de las peores experiencias del verano

De bichitos va la cosa. Este enemigo del verano (tu enemigo si eres bañista convencido) no se mueve a grandes velocidades, pero consigue amargar la fiesta a más de uno. No te vamos a contar cómo actuar en caso de picadura (lo dejamos en manos de profesionales), pero sí nos gustaría contarte qué es el veneno de medusa y por qué hay tantas.

El más viscoso de los enemigos del verano tiene su época de reproducción a final de primavera. Su población ha aumentado en aguas del mediterráneo  debido a contaminación por hidrocarburos, la sobrepesca o el cambio climático. De acuerdo con los últimos registros, los años más calurosos y con menos lluvias han sido los que han contado con más medusas en las costas. Su presencia daña el turismo, y también  la pesca (son depredadores de larvas y compiten por el plancton).

El veneno se encuentra en los tentáculos, en las células urticantes, los cnidocitos. En una pequeña cavidad guardan agua y el filamento urticante y es, básicamente un mecanismo de defensa. Su veneno «es de naturaleza protéica, con efectos neurotóxicos o citotóxicos, a veces emolíticos y cardiotóxicos».

¿Os apetece comer medusa? Este enemigo del verano puede convertirse en un alimento, incluso especies que se encuentran en aguas españolas (en Asia las cocinan desde hace tiempo). Eso sí, antes debe someterse a procesos para garantizar su salubridad. Se come el capuchón, su tacto es gelatinoso y algo crujiente y algunos restaurantes en España ya la están ofreciendo. La FAO (organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura) lanzó un mensaje para recomendar su consumo ante la sobrepoblación. Un último regalito: la medusa ofrece a nivel nutricional los siguiente valores: 35% grasa, 0% carbohidratos, 65% proteínas, y 21 calorías.

6. Enemigos del verano, chanclas y Fascitis Plantar

Se trata de un clásico entre los enemigos del verano. En este mismo blog ya hablamos de la fascitis plantar y de las chanclas en este artículo. Lo que los más ingeniosos acertaron en llamar «chanclitis plantar». El resultado de abusar de un calzado pensado para el tránsito a la piscina puede ser una molesta fascitis plantar: se estira demasiado la planta, el pie está muy inestable, y puede provocar esguinces o tendinitis en el Aquiles, además de problemas en la planta (ampollas) o tendinitis en los dedos de los pies por la flexión y extensión forzada de los mismos.

La fascitis o fasciosis plantar afecta al tejido de la fascia de los pies (conjunto de músculos y tendones). En el caso de abusar de las chanclas podemos favorecer este proceso degenerativo, que provocaría dolor y por tanto disminución de la actividad. Tampoco combiene abusar de las chanclas, ni siquiera para conducir. Estamos avisados:

7. El fin del verano: depresión postvacacional

El último de los peligros del verano es precisamente el final del verano. A pesar de pasar un tiempo de descanso alejado de las obligaciones y volver con las pilas cargadas, la vuelta al trabajo nos lleva de vuelta al estrés, madrugones,.. ¿Qué significa eso de la depresión postvacacional? Mejor lo explicamos cuando haya terminado el verano, no sea que nos vaya a amargar este tiempo de asueto veraniego a pesar de los múltiples enemigos del verano.

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