Cuando pensamos en un plato bajo en calorías en lo primero que podríamos pensar sería en una ensalada. Existe multitud de opciones para este plato que combina verduras frescas con aliño y otro tipo de condimentos. La ensalada es un plato presente en muchas culturas, se sirve generalmente frío, y suele aportar un alto contenido en fibra y bajo en grasas, al menos teóricamente. Te presentamos al mayor enemigo de las dietas: la ensalada trampa.

Una ensalada trampa puede engordar más que una hamburguesa. La clave está en los ingredientes que se añaden a la lechuga, el tomate o la cebolla. Productos cárnicos como el pollo, especialmente grasos como el bacon, además de picatostes y las salsas pueden disparar el aporte calórico de estos platos hasta situarlo por encima de otros productos, como por ejemplo, una hamburguesa con queso.

Estas ensaladas trampa pueden llegar a superar las hamburguesas u otros platos como las patatas fritas. Si además las acompañamos de un refresco azucarado y postre, de nada sirve optar por esta opción como sana alternativa. Por ese motivo, las ensaladas sin «extras» pueden ser un primer plato muy válido que incremente la ingesta de fibra y vitaminas para después acompañarlas de un segundo plato con proteínas e hidratos.

Ensalada trampa: los verdaderos motivos

Estos son los principales grupos de alimentos que «vician» el aporte calórico de una ensalada. Estas son las malas compañías de las ensaladas trampa:

  1. Salsas y aliños (alto contenido en grasas, por aceites, mantequilla o el azúcar que puedan incorporar y que disparan las calorías de la ensalada trampa) .
  2. Bacón, carne rebozada, picatostes (los productos fritos son altos en grasas, también el bacon, los rebozados, picatostes o elementos dulces son ricos en hidratos).
  3. Quesos (especialmente los quesos grasos son poco recomendables en la dieta diaria).

Aquí puedes encontrar un artículo con qué elementos afectan la ensalada trampa y algunas sanas alternativas para darle alegría a la ensalada:


Resulta sorprendente, pero en el consumo de dietas más grasas también pueden encontrarse razones económicas: las dietas más grasas son más baratas, de acuerdo con el artículo: Drewnoski, A, Darmon, N, Briend, A (2004): Replacing Fats and Sweets With Vegetables and Fruits—A Question of Cost. Am J Public Health. 2004 Sep; 94(9): 1555–1559. 

En el estudio participaron 837 individuos y se analizaron 57 comidas y su coste. Como resultado, se concluye que para incrementar 100 gramos de calorías, si se elige grasas o azúcares, se reduce el coste por día de 0,05 a 0,40 euros. Por el contrario, se se elige fruta o verdura, el incremento es de 0,18 a 0,29.

Ensalada trampa: grasas son más baratas que fruta o verdura

Relación coste energía de los alimentos

No sólo se trata de una cuestión de peso. Según el artículo, «Existe evidencia sólida de que el consumo alto de fruta y verdura juega un papel fundamental en reducir el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular», al contrario que carnes procesadas, fritos postres, snacks, refrescos,…

Nuestra propuesta es la huir de la trampa y apostar por ensaladas de verduras frescas (tomate, lechuga, cebolla, pepino) a la que se le pueda aportar otros productos no cocinados, como olivas o atún, o hervidos, como el huevo duro. Es el caso de la ensalada valenciana:

Ensalada

Ensalada valencia baja calorías

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Te ha parecido interesante? También te puede interesar:

El sedentarismo y sus graves consecuencias