El síndrome postvacacional lo padecemos prácticamente todos al volver a la rutina después de las vacaciones. Se acaban los días de ocio y hay que volver al trabajo y a la vida activa con horarios, tareas y rutinas. Este cambio puede provocar tristeza, irritabilidad e incluso ansiedad y estrés hasta que nos adaptamos a la nueva situación. Pero, tranquilidad, en este post os daremos algunos consejos para que el síndrome postvacacional pase sin notarlo.

Uno de cada tres trabajadores sufre síndrome postvacacional

Vuelta al trabajo síndrome postvacacional

El síndrome postvacacional no está calificado como enfermedad, pero hay numerosas personas que lo padecen al volver de sus días de vacaciones. Según un informe de la consultora Adecco, afecta a más de un 31 por ciento de los trabajadores al volver a la vida laboral. Se define, según la Clínica de la Universidad de Navarra, como el proceso de adaptación  que es necesario cuando retornamos a la vida activa. Tristeza, irritabilidad, apatía, desgana, desidia, cambios de humor, dolor de cabeza, insomnio e incluso ansiedad y estrés son algunos de sus síntomas físicos y emocionales. El síndrome postvacacional suele durar entre dos y diez días, el tiempo que tardamos en readaptarnos a la rutina y asumir que las vacaciones han finalizado.

 Consejos para que no te afecte el síndrome postvacacional

Síntomas del síndrome postvacacional: ansiedad, estrés...

Síndrome postvacacional puede durar de 2 a 10 días

Para que el síndrome postvacacional no nos afecte o lo haga lo menos posible, hemos de comenzar por una buena planificación de las vacaciones y del regreso. Los expertos recomiendan respetar los horarios habituales de sueño y comidas del resto del año y mantener las aficiones que hemos iniciado en vacaciones en la medida de lo posible. También dividir las vacaciones en dos períodos para que no se alarguen demasiado y regresar a casa unos días antes de reincorporarse al trabajo.

Una vez ya hemos vuelto, es aconsejable:

  1. Vuelta a la rutina progresivamente: Se trata de empezar el trabajo poco a poco a poco, planificar las tareas y objetivos para no abrumarnos y hacer pausas para comer. Si es posible, es recomendable incorporarse al trabajo a mitad de semana, para darnos la sensación de que la primera semana es más corta. También hacer cosas agradables a la salida del trabajo para disfrutar el tiempo de ocio. Incluso, planear alguna actividad que nos guste para el fin de semana.
    consejos contra síndrome postvacacional

    Descansar y volver progresivamente de las vacaciones

  2. Descansar: Para evitar cansancio acumulado desde el primer el día, debemos dormir, al menos, ocho horas diarias. Así también combatiremos el insomnio. Una buena forma de conciliar el sueño es practicar ejercicios de relajación que nos ayudarán también a liberar tensiones.
  3. No llevarnos el trabajo a casa: Sobre todo en los primeros días, es recomendable “desconectar” cuando salimos de nuestro lugar de trabajo. Como comentábamos, busquemos actividades diferentes para disfrutar de las horas de ocio que nos deja la jornada laboral.
  4. Practicar deporte: La práctica del deporte genera endorfinas, fortalece nuestro cuerpo y libera nuestra mente. Además, todavía quedan días de buen tiempo que podemos aprovechar para hacer algún deporte de agua, como nadar en la playa o en la piscina.
    Vuelta al trabajo: conservar buenos hábitos

    Actitud positiva en la reincorporación tras las vacaciones

  5. Actitud positiva: Tanto si hemos descansado durante las vacaciones, como si no, hemos de manternernos positivos. Pensemos en las cosas buenas que nos esperan en el nuevo “curso” y disfrutemos de cada momento, dentro y fuera del trabajo.

 

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